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¿Pasión o dinero?.

Actualmente es muy común escuchar, ver o leer en cualquier medio de comunicación que uses, cosas como "sigue tu pasión", "haz lo que te apasione", "tu pasión, tu decisión", entre otras tantas frases motivacionales  que buscan llamar tu atención y hacerte creer que puedes tomar el control de tu vida y tomar mejores decisiones para lograr lo que desees.

Nada mas lejos de la realidad.

En un mundo globalizado donde querer es un mal adaptado, sinónimo de poder, en el que nuestros jóvenes luchan por "ser alguien" y nuestros niños son absorbidos por tecnologías diseñadas para la insensibilización, no sé que tan factible sea hablar de verdadera pasión por hacer algo. Basta con echarle una ojeada a los canales de youtube, las páginas de Facebook, cuentas de Instagram o cualquier otra red social  para ver un montón de personas haciendo, eso si, lo que les place y ganando dinero por ello, pero verdaderamente ¿les apasiona?.

Es, en demasía, difícil juzgar la pasión de otro ser humano por algo, pero veamos unos ejemplos de personas apasionadas por algo: Albert Einstein, Frida Kahlo, Walter Disney, Adolfo Hitler,  Teresa de Calcuta, Joseph Stalin, (y aquí debo hacer claridad hablamos de su pasión no de la moralidad de sus acciones) por nombrar algunos ejemplos de seres humanos apasionados y que de alguno u otra forma dejaron un legado, bueno o malo, pero legado al fin. Ver estas vidas, sus acciones y legado nos simplifica identificar y hacer una afirmación: eran apasionados. Apasionados por servir, por las artes, por la sociedad, por su patria, por la ciencia... por una motivación personal, propia, de la que se adueñaron, eran apasionados.

Bien diferente la pasión de hoy, que es literalmente un vano deseo por las posesiones y el dinero, no hay nada mas allá de ser conocido o reconocido por un público cada día mas ávido de actos teatrales de "amor", de canciones agresivas contra la dulzura y la feminidad, por irrefrenados e incontrolables deseos de hacer lo que me de la gana... esa es la pasión, de nuestros youtubers, nuestros bloggers, los instagramers y demás "sanguijuelas sociales". 

Me gusta vivir bien, tener dinero para sufragar mi estilo de vida, pero si tengo algo claro, si escribo es porque me apasiona no por ganar dinero.

¿Pro-elección?

A cuántas mujeres conoces con este slogan = Yo decido.

Este es un tema espinoso, que despierta amores y odios por igual. Hoy quiero dar mi opinión.

Ser pro-elección significa, sin rodeos,ser pro-aborto, y tienen razón al decir que tienen derecho a elegir. Me explico: todos nacemos con los mismos derechos, y uno de esos derechos, que viene con el libre albedrío es el derecho a decidir o elegir. Claro, yo decido ser un drogadicto o no, decido convertirme en prostituta o gigoló o ser algo más, decido robar o no hacerlo...yo decido matar o no.

Porque realmente no querrán o pretenderán hacernos pensar que únicamente se trata del derecho sexual y reproductivo de las mujeres, o de evitar nacimientos de niños con deformidades o enfermedades que no tendrían "calidad de vida" o impedir que niños producto de violaciones nazcan; no. 

Claro está que única y exclusivamente se trata de decidir sobre la vida de alguien que no tiene aún voz y voto y por lo tanto,al parecer, derecho alguno. Y es que aún los condenados a muerte han tenido una historia, de errores o injusticia, pero un pequeño que aún no ha visto la luz del día, a mi parecer es pura injusticia.

Sé que algunos de quienes apoyan el aborto soportan su idea de libertad en el simple argumento de: ¿y si le ocurriera a usted?. Pues hoy les quiero decir: 

  • Si mi esposa me dice que quiere abortar porque es su cuerpo y no el mio, está en todo derecho, pero antes de hacerlo me permitiría compartirle que ante Dios eso es homicidio y también le hablaría de las posibles repercusiones físicas y psicológicas. 
  • Si el embarazo tuviera complicaciones, el bebe o "feto" viniera con deformidad o enfermedad, permitiría su nacimiento, me permitiría conocerlo y esperaría que fuera Dios quien decidiera si llevárselo o  no. Si la vida de mi esposa corriera peligro y tuviera que decidir, le diría al médico que haga lo posible por salvarlos a los dos, y en últimas, elegiría a mi esposa (tengo la certeza que a mi bebé lo veré en el cielo). 
  • Si mi esposa, hermana o hija fuere victima de violación, le aconsejaría permitir el nacimiento y si al fin del embarazo aun persiste el sentimiento negativo hacia el bebe, la adopción siempre será una opción.

Como ven mi posición es simplemente pro-vida, es tratar de hacer de los obstáculos o problemas oportunidades. Siempre la salida mas fácil será cortar, quitar, erradicar o matar. Si Dios pensara así ¿tu y yo existiríamos?





¿Temporada de conejos…o de patos?

Había unos viejos episodios de la Warner Brothers, que solía ver de chico, donde Bugs Bunny y el pato Lucas se disputaban dos carteles que decían: “Temporada de patos” y el otro: “Temporada de conejos” y el pobre Elmer no sabía a quién había que dispararle.

Después de todos estos años, he descubierto una palabra que asusta a mucha gente y que tiende a levantar una barrera mental, y es la palabra: CAMBIO.
Por eso creo que la vida también tiene que ver con distinguir en qué temporada estamos viviendo, y en estar listos para asumir esos cambios.

Es que a medida que aumenta nuestra edad, nuestro cerebro opera mas con la parte de la memoria que con la parte visionaria. Eso puede anclarnos en el pasado y hacernos perder el interés por lo que tenemos por delante.

Recuerdo que en toda mi niñez quizá me habrán comprado dos pares de zapatos nuevos. Los viejos eran siempre mas confortables, pero no podía ignorar que la suela estaba gastada y dejaban pasar el agua. Además, los zapatos viejos toman un olor que todos pueden sentir…menos el dueño.

Con tu vida puede suceder lo mismo. Puede ponerse rancia, amarga y olorosa si no hay cambios, si no distingues las diferentes temporadas.

Por eso quiero ayudarte a que te pongas unos nuevos zapatos de fe, de esperanza, de renuevo.

La vida, tus sentimientos, los negocios, la tecnología y tu profesión, pueden ser como esos zapatos viejos. Hay un momento que aunque son confortables, ya no calzan para el futuro, y tienes que re inventarte.


Rápido pero bien hecho.

Apresurarse es normal hoy día, hacerlo todo de afán, hacerlo rápido y bien, no con excelencia como para Dios, un "bien" es suficiente para nosotros porque "Dios sabe que tenemos otras tantas cosas por hacer". Y tal vez nuestro Señor en su infinita misericordia permita ese "bien" pero la vida no es misericordiosa y mucho menos amable cuando de decisiones tomadas a la ligera se trata. 

Piensa: si tu jefe o profesor no acepta cosas hechas con mediocridad y a la ligera, ¿por qué Dios ha de aceptarlas?; todo sucede es en nuestra mente, si, porque como nuestro Dios no nos hace mala cara o muestra su disgusto con un grito o un tremendo regaño, pues se nos hace fácil pensar que le parece bueno y agradable las nimiedades y mediocridades que hacemos.

Afanarse nunca ha sido bueno, aún cuando tomas una decisión apresurada y el resultado te parece bueno, piensa en la misericordia de Dios y en su palabra cuando dice que "todas las cosas obran para bien en los que le aman". Por favor no confundas el arriesgarse con afanarse, el riesgo incluye una palabra o promesa de Dios dada con antelación que te impulsa a hacer algo; el afán te lleva a creer en tus propias ideas y pensamientos y muchas veces, al fracaso. 

Debemos pensar en toda posibilidad frente a la toma de una decisión, cuando Dios te dice que lo hagas, tus probabilidades de error dependerán del cumplimiento cabal de lo que te ha dicho que hagas, es decir si haces lo que El te pidió o prometió: no hay falla, si te pasas de listo, pues hay consecuencias. El juego cambia radicalmente cuando tu eres quien te impulsa, ignorando aún los avisos de Dios, tus probabilidades de fallar aumentan de forma radical y el final, generalmente, es decepcionante.

Hoy toma esta lectura como una reconvención del Señor, una alerta para que examines tu camino, hagas una evaluación y tomes una determinación: si estás haciendo lo que Dios te ha pedido y vas conforme a su palabra, sigue; si aún teniendo promesa y palabra no los has hecho, pues ¡hazlo!; si tienes palabra y promesa pero te desviaste, detente y retoma; pero si no tienes palabra, no te ha sido prometido, si aún tus padres, amigos y conocidos, y más importante, Dios te ha dicho no: ¡detente!, examina tu camino, tus pasos, busca el consejo del sabio, del poderoso, de aquel que sabe y conoce tu trasegar. No rechaces su corrección y actúa sabiamente: no te afanes.

No es bueno actuar sin pensar;la prisa es madre del error. El tonto fracasa en todo, y luego dice: «¡Dios tiene la culpa!»



¿Muy sucio?

En el mundo que habitamos hoy día, resulta muy difícil pensar en la  existencia de personas a las que se puedan llamar santos, pero, aunque el resto del mundo no lo crea nosotros sí, ¿por qué?, simple y sencillamente porque nosotros mismos lo somos.

No importa la cantidad de pecados y hayas traído hasta tu encuentro con Jesús, la Biblia dice: El llevó nuestros pecados y que el Espíritu de Dios habita desde entonces en nosotros. Ahora bien ¿es confortable y se siente a gusto  el Espíritu Santo dentro de nosotros?.., sé que en estos momentos estás pensando en todas esas mentiras, las miradas lujuriosas, los pensamientos impuros y todos tus demás pecados y dejarás de sentirte santo, pero ¡hey!, la santidad no es una sensación o sentimiento, va mucho más allá de nuestra especulación sensorial y trasciende todo acto egoísta y repulsivo de nuestro ser. 

El ser santo no pasa por el hacer o no hacer, el ser santo significa: ser apartado para Dios, pero ¿apartado de qué?, pues del pecado, más estar apartado del pecado no nos asegura que no hemos de caer en el. De manera más sencilla y sin tantos rodeos: ser santo es recibir el regalo inmerecido de la gracia, hecha realidad en la Sangre derramada por Jesús en la cruz, para cubrir todas las faltas que nosotros cometimos, cometemos y cometeremos. Pero, ¿es acaso esto un permiso o boleto para hacer todo lo que nos venga en gana?, claro que no, si pensamos así, es porque no nos ha amanecido, y el conocimiento sobre la palabra de Dios que poseemos es menos del mínimo.

Ahora bien, es bueno y sano el hacer una mirada introspectiva, revisar si a la habitación del Espíritu Santo hemos permitido la entrada de cucarachas, roedores u otra clase de alimañas que, sin darnos cuenta, pueda estar ensuciando lo que debería permanecer impoluto. Tal vez sean algunos comentarios subidos de tono, unos chistes de doble sentido, una discusión que se salió de madre, una película o serie de televisión que implantó escenas obscenas en nuestra mente, una mentira "blanca" o un saludo hecho con hipocresía... pequeñas cosas de nuestro día a día pero que igual nos manchan y ensucian, situaciones que, a nuestro juicio o  modo de ver, no serían considerados como pecados pero ante los ojos del que es tres veces Santo, serán vistos tal cual son: sucios e infecciosos pecados.

No te des látigo, no te castigues o auto-infrinjas dolor mental y espiritualmente, ya sabes que no hay otra cosa para hacer sino ir a los pies de quien te puede ayudar, orar con un corazón contrito y humillado, pedir perdón, arrepentirte y seguir adelante, porque lo quieras o no es un ejercicio de obligatoria práctica diaria y de no hacerlo solo ensuciarás más y más tu vida. Recuerda: no nos ensucia tanto lo que entra a nosotros como sí lo que sale de nuestro corazón y pedir perdón es más sencillo cuando a quién se lo pides es todo amor, paciencia, gracia y misericordia.


Paciencia, paciencia...

Solemos estar apurados. En un mundo en el que todo avanza de manera rápida, en el que si no sigues el ritmo acelerado de la tecnología, la moda y el entretenimiento, puedes ser considerado "off-line" y el tener algo de paz o paciencia, el saber esperar, se convierten en algo comparable a artículos de lujo; se hace imperativo y necesario emprender una búsqueda de tales elementos.

Pero, ¿cómo adquirirlos?, ¿acaso se venden?, ¿dónde hallarlos?.

Lastimosamente (para algunos) no se venden y para adquirirlos es necesario renunciar a muchas cosas (actividades, trabajo, preocupaciones...dinero, etc.), pero ¿y en dónde?, bueno, esto depende de que corriente filosófica te encuentres siguiendo. Hoy en día puedes encontrar infinidad de variedades de filosofías que te prometen paz, tranquilidad, serenidad, una completa y realizada vida. Más ¿acaso es esto posible?, sinceramente dudo que se pueda tener una paz absoluta mientras estemos en esta tierra, aún si piensas o crees que al tener todo lo que quieres (posesiones, dinero, trabajo, familia, etc.) puedes dedicarte a tener paz y tranquilidad. Solo hay Uno en el que la hallaremos y es en Dios. Si alguna vez lees la Biblia, encontrarás que la paz es de Dios, es decir, aparte de El o fuera de El, al ser humano se le hará imposible hallarla y, también dice que, es una paz que sobrepasa todo entendimiento, por lo cual se nos hace difícil aceptar que aún en tiempos aciagos podamos disfrutar de ella. Un ejemplo, muy usado, de esta paz que sobrepasa todo entendimiento es el Apóstol Pablo, quien sufrió maltratos, vejaciones, humillaciones, y hasta torturas, más aún así sus palabras y mensajes reflejaban un espíritu apacible, tranquilo y lleno de calma, lleno de la paz que sólo Dios sabe dar.

No impacientarse suena siempre fácil de hacer, suena tan sencillo como: respirar hondo y calmar el pensamiento; pero, el hecho es que no lo hacemos así y menos cuando las cuentas nos persiguen, los problemas familiares no dan tregua y el trabajo nos estresa. Por eso es necesario buscar la paz en la fuente,, confiar en aquel que puede hacer de las cuentas por pagar, dinero en nuestras cuentas, quien puede transformar problemas en oportunidades y del trabajo estresante una fuente de bendición y aprendizaje continuo para nuestro ser.

Por eso cuando la impaciencia toque a tu puerta envía a tu fe a responder y que en sus labios siempre esté un verso como este: Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?.


Los agentes del destino.

Sé que es el título de una película, pero no quiero hoy hacer una reseña o comentario sobre ella, mas bien usaré símiles que encontré en dicha producción.

¿Cuántas veces hemos pensado en la interacción existente entre el mundo espiritual, puntualmente el angelical, y  el plano terrenal?; Este mundo en el cual nos hallamos inmersos nosotros, sufre la intromisión, por así decirlo, de seres poderosos que pueden hacernos tomar decisiones basados en las premisas que, probablemente, ellos han implantado con antelación en nuestras mentes.

Desde pequeño he visto en televisión, en los dibujos animados, series y películas, una idea, que pienso yo, lejos está de ser una locura o mentira: los pequeños, ángel y demonio que se tranzan en una eterna lucha por dominar los actos de las personas; claro que no pienso y debe ser tal como lo muestran, que en últimas, siempre gana el bien, basta con ver a nuestro alrededor y observar la maldad rampante ahogando y destruyendo a nuestra sociedad para darse cuenta que es el mal quien lleva una amplia delantera. Pero, no todo es malo, hay hermosos momentos en los que el bien triunfa, aunque sean los más menospreciados por nosotros, porque por lo general no son notorios, no son de aplausos y gran algarabía: el dar las gracias, ser amable, ceder la silla, pedir disculpas o perdón, cumplir con tus obligaciones sin esperar una celebración, ayudar a alguien desconocido...ser bondadoso; todas estas situaciones son aquellas en las que nuestro "angelito" gana, pero suelen pasar desapercibidas, y siempre tenemos la tendencia a resaltar los aspectos negativos de nuestro día: el "madrazo" al chofer del bus, el pisotón, el empujón, el regaño, la mala cara... en fin, todas esas situaciones que hicieron de nuestro día, uno de los tantos malos.

El bien y el mal representados en ángeles y demonios, unos buscan nuestro bienestar, otros sólo nuestra destrucción, pero ¿y el libre albedrío?, este debe permanecer intacto, más el enemigo es astuto y conoce todas nuestras debilidades, así que se aprovechará de éstas para lograr que tomemos la mayor cantidad posible de malas decisiones, traer las terribles consecuencias y, finalmente, hacer pensar al hombre: ¡es culpa de Dios!; más, también está el "angelito", quien para el creyente no ha de ser otro sino nuestro amigo: el Espíritu Santo, y para los no creyentes, su conciencia ayudada por ángeles de verdad (mi humilde opinión), estos buscarán siempre hacer el bien, guiándonos a tomar decisiones basadas en la sabiduría de Dios, quien, a fin de cuentas, es el que mejor sabe y es lo adecuado o conveniente para nosotros.

Como dije el libre albedrío debe permanecer intacto, por eso tú y solamente tú, serás el único responsable de las consecuencias de todas las decisiones tomadas, siempre serás tú quien de su oído al "diablito" o al "angelito", tu te inclinarás por el placer y el deseo engañoso, o el placer y el deseo cumplido a cabalidad y en derecho, tú, únicamente tú eres el dueño de tu destino, y decides si lo escribes con tachones y errores o en limpio y con buena letra.



  

EPS Espiritual

En mi país, Colombia, no es un secreto y nuestro sistema de atención en salud está muy mal. Basta con  leer noticias sobre personas muertas esperando ser atendidas, ancianos solicitando medicamentos "esenciales" vía Tutela y recibiéndolos ya en sus tumbas. Para ser atendido por urgencias debes ir con un órgano en la mano, y la cuota moderadora, porque sin plata no te atienden, y si te dan una cita "prioritaria" será para dentro de una semana, cuando tu dolencia haya desparecido por los remedios caseros o la medicación recibida por el señor de la  farmacia de la esquina. En fin, está mal y si crees que exagero lee esto.

Pero hoy quisiera comparar nuestro nefasto sistema de salud, con nuestro sistema religioso. No nombraré puntualmente congregaciones y no quiero juzgar a nadie en particular, solo me anima el denunciar temas puntuales que hoy aquejan a nuestras iglesias.

Si piensas  en tu congregación como una EPS de nuestro país puedes encontrar muchas similitudes:

  • Muchos mueren esperando ser atendidos: En la calle, en los bares, en los prostíbulos, en las "ollas" de droga... en los buses. A diario miles de personas se van a una eternidad sin Cristo porque nuestro sistema religioso hoy está empeñado en alimentar y fortalecer un rebaño perezoso y no en dotarlos de herramientas para salir a cumplir con la gran comisión, que es mas bien "la gran sugerencia" hoy. Los temas en nuestros púlpitos pasan de la consecución de recursos a los milagros y maravillas, de poder, gloria, reino sin hablar de santidad, arrepentimiento y nuevo nacimiento. Debemos salir de los muros de nuestras congregaciones, poner en práctica lo que bien nos han enseñado, estudiar la palabra y, con denuedo, salir  y hablar de Jesús. Me aterra el ver a los Testigos de Jehová, siguiendo una falsa creencia, pero compartiéndola con todos... ¿y nosotros
  • Eres un número mas: Los médicos se acostumbran a atender tantos pacientes con los mismos síntomas, que al momento de ser atendido, podrás experimentar la sensación de ser examinado por un robot, únicamente interesado en cumplir con un horario y darte la misma medicina (Acetaminofén) para "aliviar" tu dolencia, como se la recetó al enfermo de cáncer. Nuestras congregaciones hoy día, si tienen una "visión" de "Iglecrecimiento", recibirán a sus "nuevos convertidos" con aplausos en domingo, sus nombres y peticiones en listas, dónde permanecerán hasta que alguien se digne a llamar, preguntar como está y asegurarse de que sigue congregándose. Mientras esto ocurre, y si se congrega, lo bombardean con "anuncios" de inscripción a esto o aquello. A los líderes de la congregación, los afanan con cumplir el cupo de la inscripción a cursos, conferencias, encuentros, comidas, campamentos y demás eventos organizados por la congregación, que la evangelización se convierte en algo ocasional y casi excepcional dentro de su diario vivir. Así los "nuevos convertidos" se convierten en un paciente más al que se le dió su acetaminofén y quedó en el sistema. No soy de los que están a favor del seguimiento exhaustivo y generalizado pero si soy un firme creyente de hacer discípulos, nacidos de nuevo y no falsos creyentes.
  • Sin dinero no hay atención: Si no tienes para pagar tu cuota moderadora, no sueñes con atención, si tienes SISBEN, debes primero ir a autorizar la autorización que te autorizó el médico, después de inspeccionar la primera autorización que te dieron hace un mes. En algunas congregaciones sucede algo similar; Dios parece sólo responder las oraciones y peticiones de aquellos quienes son excelentes en su cumplimiento con los diezmos y ofrendas, tal vez el fisco celestial tiene algún hueco para cubrir, porque la coerción  cada día es más fuerte y al parecer el hacer creer a la gente que están robando al Señor es el arma más eficaz jamás hallada. Si tienes algún plan o idea para evangelizar o ganar almas en el cual requieras ayuda de tu congregación, es necesario que diligencies la forma 103 y se la presentes a la secretaria del vice-asesor espiritual del pastor adjunto, quien a su vez deberá estudiar dicha petición y después de una exhaustiva revisión se la hará llegar a la secretaria adjunta para casos especiales de "evangelismo", quien la estudiará y, de ser aprobada, le hará seguimiento al desarrollo de la actividad; luego de esto la revisará el pastor adjunto de distrito y el decidirá si es viable o no hacer una presentación al pastor general, de ser positiva la moción, se le presentará al pastor única y exclusivamente los días martes y viernes de la primera semana de un mes que tenga treinta días, dicho martes o viernes deberá ser un día impar ya que si es par no podrá ser tomada en cuenta por el pastor, porque en los días pares se encontrará atareado en reuniones de planeación y ejecución de jornadas espirituales encaminadas a la consecución de recursos esenciales para la sostenibilidad de la congregación.  Perdón por el sarcasmo pero suele suceder.
Estos son algunos aspectos comparativos entre nuestras congregaciones y su sistema religioso y el sistema de salud de nuestro país, la gran similitud es que en los dos, a diario, mueren personas y estos creen que están haciendo el mejor de los trabajos.

Cuando soñar no basta.

Todos hemos tenido sueños en nuestra vida, aún soñamos, con una mejor vida un mejor empleo, entrar a la mejor universidad, el hombre o la mujer ideal que me acompañará el resto de mi vida... llegar al cielo. Y aunque todos podemos soñar y soñar y desear, anhelar, esperar; la verdad es que mis sueños no llegarán a hacerse realidad solo por el hecho de soñarlos. El estar en mi mente o en mis planes no es un indicador seguro de su consecución o realización. La cruda realidad es que tal vez no los logre y no por falta de deseo.

Aquí entrarán quienes digan "la fe mueve montañas" y... si... pueden tener la razón, pero me pregunto y les hago extensivas mis dubitaciones: será que si Abram hubiese tenido solo fe y no se llegara a su esposa creyendo, ¿igual hubiera tenido al hijo de la promesa? o si Moisés hubiera escuchado a Dios en la zarza y no parte hacia Egipto, ¿se habría liberado igual al pueblo?. Sé que sí, Dios se hubiera valido de otros medios, de otros hombres, pero eso hubiera sido mera intervención divina sin participación humana, la historia sería diferente y mis dubitaciones no tendrían sentido. Pero me gusta pensar que, a pesar del deseo de Dios por hacer su perfecta voluntad, aún cuenta con nosotros como hijos y piensa en nuestros propios deseos y busca la manera, su manera, para hacerlos realidad y, con ello, hacernos felices.

Pero volviéndome al tema inicial, hoy y siempre soñar no ha sido suficiente. Nunca he visto o conocido a alguien que pueda decir y consiguió estar donde quería estar solo soñando, quieto, esperando y eso se hiciera realidad; todos tuvieron momentos difíciles, se probó su carácter, su deseo también estuvo a prueba y su motivación se encontró bajo fuego y aquel que simplemente ganó la lotería y se hizo millonario (si ese era el lugar dónde quería estar), al menos materializó su deseo al comprar el billete o boleto que lo catapultó hacia su deseo. Mi punto hoy se centra en la falta de acción concerniente a este mundo hoy día. Hombres y mujeres, creyentes o no creyentes se encuentran en una situación de esclavitud. Si ya sé que a los creyentes Jesús nos hizo libres, pero también es cierto y nos hemos vuelto esclavos de otras cosas: las congregaciones, son un ejemplo, y qué decir de los "adoradores de la adoración" o tantas otras formas de religiosidad, vistas hoy, empañando y trayendo frustración a la vida de tantos.

Soñamos con predicar a las naciones y no le hablamos al vecino o a nuestro familiar, anhelamos cantar y elevar su nombre en gloria frente a multitudes y no lo hacemos en el culto los domingos, deseamos construir edificios, ser doctores, abogados, ingenieros, pero no estudiamos porque: "primero está el servicio a Dios", y por poner en primer lugar al servicio y no al Dios quien te dijo que estudiaras, te prepararas, salieras a predicar o cantaras en el culto, es que hoy eres un mero soñador y no estás viviendo tu sueño.

Recuerda que los cementerios están llenos de libros sin escribir, amores sin confesar, cartas y poemas sin enviar, besos y abrazos sin dar, pero lo peor de todo es la cantidad de hombres que partieron siendo buenos soñadores pero sin ver su sueño hecho realidad.

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